APOLO Y DAFNE ( 1621- 1624 )

Autor? Gian Lorenzo Bernini
Nacionalidad del artista? Italiano
Dónde puedo ver esta escultura? Galería Borghese, Roma, Italia
Tipo de escultura? mármol
Hablemos sobre los dioses griegos para poder entender esta obra…
Me parece importante empezar con una pequeña descripción de quienes eran estos dioses.
Antiguamente, la manera de pensar de los seres humanos consistía en mitologías. De esa manera se trataba de explicar todo aquello que no se lograba entender a cabalidad. Asi empezaron a crearse los dioses de la antigüedad. Cada fenómeno físico extraño que sucedía en la naturaleza era explicado con un dios, por eso se crearon muchos dioses y de diversos tipos. Los griegos fueron entonces creando sus propios dioses que le daban sentido a su realidad. Los dioses griegos eran 12: Zeus, Poseidon, Hermes, Era, Hades, Hefesto, Dionisio, Atenea, Artemis, Afrodita, Ares y Apolo.
Los dioses eran conocidos por castigar a los mortales debido a ofensas cometidos contra ellos. Entre los mismos dioses también se castigaban. Los dioses eran también muy vengativos y no importaba si la ofensa venia de un mortal u otro dios.
Ahora que sabemos como eran los dioses continuaremos con la historia….
Quiénes eran Apolo y Dafne?
Apolo era entonces el dios griego de la profecía, medicina, arqueria, música, actividades intelectuales, plagas y algunas veces del sol. Dafne era un ninfa de agua dulce que habitaba en los ríos, arroyos, lagos, pantanos, fuentes y manantiales de la tierra. y su nombre derivaba de un genero de plantas arbustivas entre las que se incluían la especie Daphne laureola, osea, laurel. Las ninfas eran un grupo de espíritus femeninos de la naturaleza que solían acompañar a varios dioses y diosas.
A diferencia de los dioses, las ninfas eran consideradas espíritus divinos que animaban la naturaleza.
Apolo cometió el error de ofender a uno de sus compañeros inmortales llamado Eros. Eros en romano significaba amor, o como todos conocemos el famoso Cupido. Eros era el dios primordial responsable de la atracción sexual, el amor, el sexo y la fertilidad.
Como ofendió Apolo a Eros?
Eros era un gran arquero y sus flechas eran las responsables de muchos giros en torno al amor y la lujuria en el corazón de los personas.
Apolo se burló de las habilidades de Eros como arquero:
 
Un día, cuando Apolo, el dios de la luz y de la verdad, era aún joven, encontró a Cupido, el dios del amor,jugando con una de sus flechas.
¿Qué estás haciendo con mi flecha?– preguntó Apolo con ira-. Maté una gran serpiente con ella. ¡No trates de
robarme la gloria, Cupido! ¡Ve a jugar con tu arquito y con tus flechas!
Tus flechas podrán matar serpientes, Apolo –dijo el dios del amor-, ¡pero las mías pueden hacer más daño! ¡Incluso tú puedes caer herido por ellas!

Muy enojado Eros voló a través de los cielos hasta llegar a lo alto de una montana:

 

Una vez allí, sacó de su carcaja dos flechas. Una cuyo efecto en aquel que fuera tocado por ella sería el de huir de quien le profesara amor. Con la segunda, quien fuera herido por ella se enamoraría instantáneamente de la primera persona que viera.
 Como eran esas flechas? 
 La flecha de Apolo tenia una punta de oro y la de Dafne una punta de plomo.
Qué tiene que hacer Dafne en esta venganza?
Cupido tenía destinada su primera flecha a Dafne, una bella niña que cazaba en lo profundo del bosque.
Cupido templó la cuerda de su arco e hirió a Dafne.
Con las manos cubriéndose la herida, corrió en busca de su padre, el dios del río.
¡Padre! – exclamó-: ¡Debes hacerme una promesa!
¿De qué se trata? –preguntó el dios.
¡Prométeme que nunca tendré que casarme! –gritó Dafne.
¡Pero yo quiero tener nietos!
¡No, padre! ¡No quiero casarme nunca! ¡Déjame ser siempre libre! –gritó Dafne, y comenzó a golpear el agua con
los puños.
¡Muy bien! –profirió el dios del río-. ¡No te aflijas así, hija mía, te prometo que no tendrás que casarte nunca!
¡Y prométeme que me ayudarás a huir de mis perseguidores! –agregó Dafne.
¡Lo haré, te lo prometo!

Después de lanzar la primera flecha a Dafne, Eros pensó que era el momento preciso para herir a Apolo y le lanzo su segunda flecha. Apolo había estaba vagando por el bosque cuando encontró a Dafne:

 

¡Hola! –le gritó; pero Dafne le lanzó una mirada de espanto y, dando un salto, se internó en el bosque como lo  hubiera hecho un ciervo.

 

Dafne seguía corriendo. Apolo ya estaba cansado de pedirle que se detuviera, así que aumentó la velocidad,hasta que pronto estuvo cerca de ella. Ya sin fuerzas, Dafne podía sentir la respiración de Apolo sobre sus cabellos.
¡Ayúdame, padre! –gritó dirigiéndose al dios del río-. ¡Ayúdame!

Es ahi cuando Dafne no acababa de pronunciar esas palabras y su padre complacio su anterior suplica:

 

Los brazos y piernas de Dafne comenzaron a tornarse pesados hasta volverse leñosos. El pelo se le convirtio en hojas y los pies en raíces que empezaron a internarse en la tierra. Había sido transformada en el árbol del laurel, y nada había quedado de ella, salvo su exquisito encanto.

El padre de Dafne era el dios Peneus. Los dioses del rio tenian el poder de la transformacion.

Ya tienes una idea de esta obra?

Esta hermosa escultura de 243 cm de altura es nada mas y nada menos que el mejor ejemplo de metamorfosis en arte. Una escultura estilo barroco que nos muestra el momento exacto cuando Dafne se transforma en un arbol.

Para acabar la historia….

Se dice que Apolo quedo triste llorando y abrazado a las ramas del arbol de laurel como si estuviera abrazandola a Dafne:

 

Siento que tu corazón late bajo esta corteza –dijo Apolo, mientras las lágrimas rodaban por su rostro-. Y como no podrás ser mi esposa, serás mi árbol sagrado. Usaré tu madera para construir mi arpa y fabricar mis flechas, y con tus ramas haré una guirnalda para mi frente, siempre serás joven y verde, tú, Dafne, mi primer amor.

Es por eso que el laurel fué, y sigue siendo el símbolo del dios Apolo.

Otras versiones de Apolo y Dafne :

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